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Nafar libertarioak grebalarien atxiloketen aurrean – Nafar libertarioak ante las detenciones de huelguistas

Posted in Anarkismoa, EHKL, Errepresioa, Euskal Herria with tags , , , , , , , , , , , on 2012/04/20 by aselluzarraga

Nafar libertarioak grebalarien atxiloketen aurrean

 Nafar Libertariook osteguneko grebalarien atxiloketak salatu nahi ditugu eta bereziki Iruñeako mugimendu libertarioko kideenak. Atxiloketa horiek erantsi behar zaizkie M29an bertan egindakoei eta LABeko militanteenei, CEN patronalaren egoitzaren aurka pintura botatzeagatik. Eta hori dena Iruñean bertan.

Mobilizazioetan parte hartzera deitzen dugu protestaren aurkako errepresioaren kontra aldarri bateratua egiteko. Bai poliziaren errepresioaren areagotze kualitatiboak, bai lege salbuespena arau iragartzeak, bai zirku mediatikoak eta amorruaren bidezko adierazpena erabiliz hark sortutako gizarte alarmak, latzagoa bihurtzen ari den gerra sozialari erantzuten diote, krisi kapitalista honetan. Izuaren bidez geldiarazi nahi gaituzte, baina polizia razzia higuingarri horrekin ez dute lortuko.

ELKARTASUNA ATXILOTUEKIN! BORROKA KALEAN DAGO! EZ GAITUZUE GELDITUKO! BIOLENTZIA ZUENA, NAZKAGARRIAK!

Nafar LibertarioakEHKL

 Nafar libertarioak ante las detenciones de huelguistas

Desde Nafar Libertarioak queremos denunciar las detenciones de huelguistas en la jornada del jueves y en concreto las de miembrxs del movimiento libertario de Iruñea. Estas detenciones ya se suman a las del propio 29M y a las de militantes de LAB por arrojar pintura a la sede de la patronal CEN. Y esto sólo en Iruñea.

Llamamos a participar en las movilizaciones para lanzar un grito unitario contra la represión de la protesta. Tanto el aumento cualitativo de la represión policial, como los anuncios de la excepcionalidad legal como norma, como el circo mediático y la creación desde él de alarma social a partir de la legítima expresión de la rabia, responden a un recrudecimiento de la guerra social en esta crisis capitalista. Pretenden paralizarnos mediante el miedo, esta vez con esta razzia policial tan rastrera, pero no lo van a conseguir.

¡SOLIDARIDAD CON LXS DETENIDXS! ¡LA LUCHA ESTÁ EN LA CALLE! EZ GAITUZUE GELDITUKO! BIOLENTZIA ZUENA, NAZKAGARRIAK!

Nafar LibertarioakEHKL

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La izquierda monárquica y la apología del Estado (renovando las cadenas)

Posted in Anarkismoa, Euskal Herria, Gizartea, Oroimen historikoa, Politika with tags , , , , , , , on 2012/01/16 by aselluzarraga

(Euskaraz)

Hemos entrado en el año 2012, para algunxs, en el año del fin del mundo. Dejando a un lado pronósticos apocalípticos, sin embargo, para algunxs vascxs y algunxs españolxs también es un año para echar la vista atrás. Unxs, celebrarán el segundo centenario de la primera piedra colocada para sepultar definitivamente una íntegra visión del mundo y, desintegrando para siempre los últimos vestigios de democracia que pervivían en el pueblo, ensalzarán la primera victoria del Estado liberal capitalista, es decir, la Constitución de Cádiz de 1812. Lxs otrxs llorarán al viejo reino perdido en 1512, al reino de Nafarroa. Unxs y otrxs coincidirán en un punto: la adoración al Estado-nación.

La lógica de lxs primerxs es totalmente comprensible, aunque deba ser combatida con fuerza por quienes creemos en la libertad. Son defensorxs a ultranza de la España una, grande y libre, y tal constitución es uno de los principales símbolos de su victoria ideológica.  En cambio, la lógica de lxs segundxs es más difícil de entender, realmente curiosa. Y es que últimamente se han escuchado y aún más se escucharán con creciente presencia los discursos apologistas del reino de Nafarroa, partiendo precisamente de algunxs vascxs que se presentan como de izquierda. En cierta medida lo puedo entender, hace tiempo, durante una breve época, a mí también me afectó la fascinación de esa lectura parcial de la historia. De modo que a esa segunda efeméride me referiré en este texto, para aclarar, cuando alabamos con nostalgia el reino de Nafarroa, que estamos reivindicando. La dimensión de este texto y su humilde intención me exigen resumir y simplificar, y tan solo pretende ser un punto de apoyo para el debate y para un desarrollo más extenso de las ideas.

Para aquellxs que viven con la nostalgia del reino de Nafarroa, aquél fue el Estado vasco, fundamento de nuestras libertades y argumento principal en favor de la independencia de la Euskal Herria actual. De este modo, por aquí y por allá leeremos lemas que nos traen a la mente otros más dudosos, como “Euskal Herria una y única”. Estas personas no pueden entender una independencia de los pueblos sin Estado, no les entra en la cabeza. Teniéndose por totalmente vascxs, no se dan cuenta de que su pensamiento está colonizado, que sueñan con replicar las formas adoptadas de una visión del mundo ajena, con desprecio por los pueblos vascos que tanto aman.

De por sí, es curioso que alguien que en el s. XXI se tiene por izquierdista e incluso marxista se defienda una monarquía. ¿Debemos entender que una monarquía que debió perderse en hegoalde en el 1512 era el pilar de nuestras libertades o de las de lxs vascxs de aquella época? ¿Que damos por buena una corona si a la monarquía le añadimos el epíteto de “vasca”? El error, como veremos, es doble. Por un lado, la corona, el mero surgimiento de la monarquía, fue la primera losa para sepultar las libertades populares, el primer golpe para que lxs vascxs perdieran su independencia o su interdependencia opcional. Por otro, aquella monarquía poco tenía ya de vasca. Era una monarquía francesa y, en gran medida, gobernaba en beneficio de los francos, en perjuicio de lxs euskaldunes.

¿Cuál es el origen del reino de Nafarroa? Echando una mirada a la historiografía, veremos que su creación parte de Iruña, la Pompaelus de entonces, y así, en sus inicios, será llamado reino de Pompaelo, Pamplona o Iruña, si se prefiere. La Pamplona de entonces tenía poco que ver con las libertades de lxs vascxs, sus costumbres y su cultura. Siendo una ciudad fundada o refundada por los romanos, era una urbe organizada según sus leyes y visiones. Los francos también le darían su visión, igual que los visigodos. Y a la organización jerárquica y clasista y a su carácter militarista le debía que en ella se enraizara una oligarquía militar impulsada por su división de clases Quien tenemos por primer rey, Eneko Aritza, conformó su reino gracias al impulso de los Banu Qasi, para hacer frente a los carolingios. Los Banu Qasi eran una casta convertida al Islam, quizá de origen romano-hispano, quizá visigodo. No parece que vasco

Sea como fuere, ¿qué trajo el reino a lxs vascxs que vivían en montañas y valles? Convertirse en súbditxs de un rey, con todas las consecuencias que eso supone. En adelante, la democracia popular, que se manifestaba en las asambleas o concejos populares de los pueblos, estaría en perpetua tensión con las ansias de poder del Rey, retrocediendo la independencia del pueblo año a año. Tal imposición haría uso de un argumento principal: la fuerza militar.

Las relaciones entre vascxs hasta entonces horizontales se fueron verticalizando, y fue la monarquía el vehículo utilizado para que el cristianismo también se convirtiera en religión oficial única, puesta fuera de la ley la cosmovisión original, pagana. También fue la institución que convirtió en lengua oficial entre la nobleza el latín y las lenguas romances.

La conversión de Euskal Herriak en Estado sólo fue en detrimento de lxs vascxs. La democracia popular (es redundante, pero hoy en día, cuando la palabra democracia se muestra tan corrompida, debemos ponerle adjetivos que debieran ser innecesarios, para diferenciarla de la actual dictadura partitocrática) quedará bajo una constante amenaza creciente, tomada, en lugar de por el sistema de gobierno que el pueblo se daba a sí mismo, por un privilegio o regalo que el Rey (o el Señor) le otorgaba con “magnanimidad”. Las propias Juntas Generales, serían a menudo utilizadas en favor de los intereses de la oligarquía y en contra del pueblo. Claro ejemplo de ello es que, durante un tiempo, la ley de las Juntas Generales de Bizkaia obligara a que, para tener representación en ellas, los pueblos enviaran alguien que supiera castellano. De ese modo, durante largo tiempo muchos pueblos que no contaban con castellanoparlante alguno quedaron sin voz, hasta que se logró derogar dicha ley. No es casualidad que los fueros viejos y nuevos se redactaran tan tarde y en romance Para entonces, ya existía una elite local dispuesta para reinterpretar la voluntad popular conforme a sus intereses y recoger tal interpretación por escrito. La desconfianza que lxs vascxs tenían a lo escrito (fueran contratos, leyes o literatura) era bien sana y prudente, vaya que sí. Llamar hoy en día a las instituciones territoriales Juntas Generales parece una macabra broma. De los restos de espíritu democrático que conservaban las de cierta época sólo les queda el nombre, también ellas convertidas en un coto para la lucha por los intereses de partido, también ellas mera copia de la dictadura parlamentaria impuesta por la Revolución Francesa.

Se mire por donde se mire, crear estructuras estatales fue el primer golpe para restringir la independencia de los pueblos, y debiéramos tomar como punto de partida de la pérdida de independencia de lxs vascxs la creación de reinos y señoríos, de estructuras jerárquicas y centralizadoras, mucho antes de 1512.

Por otro lado, la versión oficial nos dice que la pérdida del reino de Nafarroa trajo la pérdida del Estado vasco pero, ¿era realmente un Estado vasco aquél que se “perdió” en 1512?

Para entonces, la oligarquía de Bizkaia hacía tiempo que había tomado la decisión de convertir a su Señor en Rey de Castilla, por matrimonio. La mayor parte de Gipuzkoa y Araba también estaban en manos de Castilla, por decisión de los jefes de Estado de cada territorio o por ocupación militar Para entonces, a cambio del respeto de los fueros, las instituciones de Lapurdi también habían decidido aceptar su integración en Francia, y Baiona había sido ocupada militarmente. Zuberoa también había vivido una ocupación militar. Y en ese reino de Nafarroa que quedaba, ¿quién gobernaba? Desde hacía mucho tiempo, tras la muerte del último de la dinastía Ximena, la nueva monarquía había sido traída desde Francia, de la familia de Champagna. Eso había sucedido en el s. XIII. Es decir, que desde el s. XIII, el reino de Nafarroa había estado en manos de dos dinastías francesas, de la familia de Champagna en un principio, y de la de Foix más adelante, estando durante un breve periodo repartida entre los reyes de Francia y Castilla. ¿Eso era el Estado vasco? De hecho, sólo tenemos que ver qué sucedió después de la conquista de 1512 con el Estado vasco “libre”, para conocer con claridad qué trajo la monarquía: en 1589, 77 años después de la famosa conquista, el rey de Nafarroa aceptó convertirse también en rey de Francia, por matrimonio, convirtiéndose para ello al catolicismo, y el siglo siguiente un sucesor suyo decidiría unificar ambas coronas. Tal vez, si Castilla no hubiera conquistado Nafarroa, hoy en día todxs lxs navarrxs serían francesxs, gracias a “su” rey. Y no es de extrañar, fijándonos en el origen de dichos reyes “navarros”. Después de todo, su origen era francés, ¿no?

Además, conviene recordar que la “pérdida” del reino fue instigada o facilitada por las disputas entre los poderosos engordados bajo el manto protector de la monarquía, en gran medida. Las luchas entre agramonteses y beamonteses que nada tenían que ver con los intereses populares abrieron las puertas a tal conquista. Las competencias, juegos sucios y corruptelas para lograr el poder en el Estado vasco, en la monarquía vasca, eran las mismas que había y aún hay en cualquier otra monarquía y cualquier otro Estado. El label vasco no las convertía en más populares, ni más dignas, ni más honestas, ni más democráticas, ni más generosas.

Y un buen número de personas de izquierda miran a esa historia para reivindicar el Estado vasco, para ensalzar una monarquía. También ellxs dirigen su mirada a las decisiones de los poderosos, las oligarquías, los tiranos, según su concepción interpretan la historia de los pueblos. Ello explica que también den por buena otra forma de dictadura de importación, aquélla a través de los partidos políticos y los parlamentos.

Sin embargo, Euskal Herriak debieran mirar a otra historia, a la historia que los señoritos, las elites, los curas, los nobles y los burgueses no han querido escribir, a la historia de lxs de abajo que han intentado en la medida de sus posibilidades borrar y hacer olvidar. Es decir, a la historia de los pueblos, porque tan solo en esos pueblos, en los pueblos soberanos organizados en red, voluntaria y horizontalmente está la clave para una independencia verdadera o, para ser más exactos, para una interdependencia voluntaria. Todos los Estados, sea éste francés, castellano, español o vasco, trabajan, desde su propia fundación, solamente en pos de la destrucción de la libertad, la autoorganización, el apoyo muto y la propiedad comunal de los pueblos. Lxs nuevxs monárquicxs, lxs nuevxs apologistas del Estado, debieran repensar qué significa ser de izquierda. Debieran pensar, cuando reivindican el Estado vasco, si también están pidiendo todo aquello que un Estado implica, es decir, un ejército vasco, una ley vasca de extranjería, una policía vasca, cárceles vascas, represión vasca, capitalismo vasco… Viendo que están dispuestxs a justificar una monarquía vasca, me temo que también deben estar dispuestxs a justificar todo lo anterior, convirtiendo el autoritarismo también en algo hermoso y deseable con sólo colocar por delante un “vasco”.

Si en los centenarios de este año hay algo que debamos reivindicar, que sea la abolición de todo Estado y la soberanía de los pueblos, y que hagamos camino para que Euskal Herriak alcancen la libertad individual y colectiva. Declaremos todos los Estados, las monarquías y las constituciones enemigos de los pueblos, opresores de los pueblos. Por ejemplo, Udalbiltza podría haber sido un modelo interesante, si hubiera sido una institución para la coordinación de las verdaderas asambleas populares organizadas lejos de los intereses partidistas, reflejo de democracia directa, en la senda de una soberanía de facto, pero por desgracia, se ha quedado en algo muy lejano a ello, convertido en otro escenario dentro de las luchas por el poder. Reivindicar los sistema de arriba abajo que han funcionado de sepultureros de los modelos de abajo arriba no va a hacer un gran favor a la libertad.

Lxs libertarixs tenemos una responsabilidad histórica para, frente a todo Estado, impulsar una construcción realmente popular, y estamos en el año adecuado para sumergirnos en tal tarea. Como nos ha mostrado Jose Mari Esparza en su libro, en la historia han existido numerosos mapas que han recogido a Euskal Herriak, que han reflejado diversas visiones e intereses políticas y administrativas. Ya es tiempo de que más allá de las decisiones de los de arriba, de los vencedores, los pueblos vascos, las gentes vascas, por voluntad de todas las personas que hoy viven en nuestros pueblos, soberanamente, libremente, dibujen un mapa configurado desde abajo

Ezker monarkia zalea eta Estatuaren apologia (kateak berritzen)

Posted in Anarkismoa, Euskal Herria, Gizartea, Oroimen historikoa, Politika with tags , , , , , , on 2012/01/15 by aselluzarraga

2012. urtean sartu gara, batzuentzat, munduaren bukaeraren urtea. Iragarpen apokaliptikoak alde batera utzita, ordea, euskaldun eta espainiar batzuentzat atzera begiratzeko urtea ere bada. Batzuek, mundu ikuskera oso bat betiko lurperatzeko jarritako lehen harriaren bigarren mendeurrena ospatuko dute, eta herrian zeuden demokraziaren azken apurrak betiko deuseztatuz Estatu liberal kapitalista modernoaren lehen garaipen ideologikoa laudatu, 1812ko Cadizko konstituzioa, alegia. Besteek, negar egingo diote 1512an galdutako erresuma zaharrari, Nafarroako erresumari. Batzuk zein besteak bat etorriko dira puntu batean: nazio-estatuaren gurtzan.

Lehenengoen logika guztiz ulergarria da, askatasunean sinesten dugunok gogotik borrokatu beharrekoa izan arren. Espainia bakar, handi eta askearen defendatzaile sutsuak dira, eta konstituzio hura haien ideologiaren garaipenaren ikur nagusietakoa da. Bigarrenen logika, ordea, ulergaitzagoa da, benetan bitxia. Izan ere, azken boladan gero eta gehiago entzun dira, eta are gehiago entzungo dira, Nafarroako erresumaren diskurtso apologistak, norengandik eta euren burua ezkertiartzat duten zenbait euskaldunengandik. Neurri batean ulertzen dut, bolada labur batez, aspaldi, neuri ere eragin zidan historiaren irakurketa partzial horren lilurak. Bigarren efemeride horri helduko diot testu honetan, beraz, Nafarroako erresuma nostalgiaz goraipatzen dugunean, zer aldarrikatzen dugun argitzeko. Testu honen neurriak eta asmo xumeak laburbildu eta sinpletzea eskatzen didate, eta eztabaidarako eta ideiak gehiago garatzeko heldulekua baino ez du izan nahi.

Nafarroako erresumaren minez bizi direnen arabera, hura izan zen euskal Estatua, gure askatasunen oinarri eta egungo Euskal Herriaren independentziaren aldeko argudio nagusi. Horrela, gogora beste lelo badaezpadako batzuk dakarzkigutenak irakurriko ditugu han edo hemen, hala nola “Euskal Herria bat eta bakarra”. Halakoek ezin dute herrien independentzia Estatu barik aditu, ez zaie buruan sartzen. Euren burua guztiz euskalduntzat izanda, ez dira ohartzen pentsaera kolonizatuta daukatela, mundu ikuskera arrotzek ekarritako moldeak errepikatzea amesten dutela, hain maite dituzten jatorrizko euskal herriak mespretxatuz.

Berez, bitxia da XXI. mendean bere burua ezkertiartzat, are marxistatzat daukan inork monarkia baten alde egitea. Ulertu behar dugu hegoaldean 1512an galdu ei zen monarkia gure edo orduko euskaldunen askatasunen euskarria zela? Monarkiari “euskal” izenondoa jarrita koroa baleko bihurtzen dugula? Okerra, ikusiko dugunez, bikoitza da. Alde batetik, koroa, monarkia agertze bera, herri askatasunak lurperatzeko lehen harria izan zen, euskaldunek independentzia edo hautazko interdependentzia galtzeko lehen kolpea. Bestetik, ordurako monarkia hark ezer gutxi zeukan euskaldunetik. Monarkia frantsesa zen eta, neurri handi batean, frankoen onerako agintzen zuen, euskaldunen kaltetan.

Zein da Nafarroako erresumaren jatorria? Historiografiari apur bat begiratuta, ikusiko dugu haren sorlekua Iruña dela, garai hartako Pompaelus, eta hala, hastapenetan, Pompaelo, Pamplona edo Iruñeko erresuma esango diote. Orduko Iruñeak zerikusi gutxi zeukan euskaldunen askatasunekin, ohiturekin eta kulturarekin. Erromatarrek sortu edo birsortutako hiria izanda, haien legeen eta ikusmoldeen arabera antolatutako hiria zen. Frankoek ere euren nortasuna emango zioten, baita bisigodoek ere. Eta kultura horien gizarte antolamendu hierarkiko eta klasistari eta izaera militarrari zor zion haien klase banaketak bultzatutako oligarkia militar bat bertan errotzea. Lehen erregetzat dugunak, Eneko Aritzak, Banu Qasitarren bultzadari esker eratu zuen bere erresuma, karolingiarrei aurre egiteko. Banu Qasitarrak musulman bihurtutakoak ziren, jatorriz beharbada erromatar-hispanoak, beharbada bisigodoak. Euskaldunak, ez dirudi.

Edozelan ere, zer ekarri zien erresumak mendi eta haranetan aske bizi ziren euskaldunei? Errege baten mendeko bihurtzea, horrek dauzkan ondorio guztiekin. Aurrerantzean, herri demokrazia, udaletako herri-batzarretan gauzatzen zena, etengabeko tentsioan egongo zen beti Erregearen botere nahiarekin, herriaren independentzia atzera eginez, urtetik urtera. Inposaketa horrek argudio nagusia izango zuen: indar militarra.

Ordura arte euskaldunen artean horizontalak ziren harremanak bertikaltzen joan ziren, eta monarkia izan zen bidea kristautasuna ere erlijio ofizial bihurtzeko, lehenagoko mundu ikuskera paganoa, jatorrizkoa, legez kanpo jarrita. Baita latina eta hizkuntza erromantzeak nobleen artean ofizial bihurtu zituen erakundea ere.

Euskal Herriak Estatu bihurtzea kalterako baino ez zen izan euskaldunentzat. Herri demokrazia (errepikakorra da, baina gaur egun, demokrazia hitza hain ustelduta dagoenean, behar ez liratekeen adjektiboak jarri behar dizkiogu, egungo diktadura partitokratikoetatik bereizteko) etengabeko mehatxupean geldituko zen, gero eta gehiago, herriak berak bere buruari emandako gobernu sistema barik, Erregeak (edo Jaunak), “eskuzabaltasunez”, emandako pribilegio edo oparitzat hartuta. Batzar Nagusiak eurak, maiz erabiliko ziren oligarkien interesen alde eta herrien aurka. Adibide argia da, garai batean, Bizkaiko Batzar Nagusien legeak haietan ordezkaritza izateko herriek gazteleraz zekien norbait bidaltzera derrigortzea. Horrela, erdaldunik ez zeukaten herri asko ahotsik gabe gelditu ziren luzaroan, lege hori atzera botatzea lortu zen arte. Ez da kasualitatea foru zaharrak eta berriak hain berandu eta erromantzez idatziak izatea. Ordurako, bazegoen tokian tokiko elite bate herriaren nahia bere interesen arabera berrinterpretatu eta interpretazio hori idatziz jasotzeko. Euskaldunek idatzizkoari (kontratuak, legeak zein literatura izan) zioten mesfidantza oso osasungarria eta zuhurra zen, bai horixe. Bestalde, gaur egungo lurralde erakundeei Batzar Nagusiak esateak txantxa iluna dirudi. Garai batekoek gorde zuten sen demokratiko apurretik izena baino ez dute gorde, haiek ere alderdi interesen aldeko borrokarako esparru bihurtuz, haiek ere frantses iraultzak ezarritako diktadura parlamentarioaren kopia hutsa.

Edozein ikuspegitatik begiratuta, Estatu egiturak sortzea izan zen herrien independentzia murrizteko lehen kolpea, eta erresumak eta jaurerriak, egitura hierarkiko eta zentralizatzaileak sortzea hartu behar genuke euskaldunen independentzia galeraren abiapuntu, 1512a baino askoz lehenago.

Bestetik, bertsio ofizialak diosku Nafarroako erresumak galtzea euskal Estatua galtzea ekarri zuela baina, benetan zen euskal Estatua 1512an “galdu” zena?

Ordurako, Bizkaiko oligarkiak aspaldi zuen erabakia euren Jauna Gaztelako errege bihurtzea, ezkontza bitartez. Gipuzkoa eta Arabako gehiena ere Gaztelaren eskuetan zegoen, lurralde bakoitzeko Estatu buruzagiek erabakita edo okupazio militarraren bidez. Ordurako, foruak errespetatzearen truke, Lapurdiko erakundeek ere Frantzia osatzea erabakia zuten, eta Baiona militarki konkistatua zen. Zuberoa ere militarki okupatua zen. Eta geratzen zen Nafarroako erresuma horretan nork agintzen zuen? Aspaldi, Ximena dinastiaren azkena hil ondoren, Frantziatik ekarria izan zen monarkia berria, Xanpaina familiakoa. Hori XIII. mendean gertatu zen. Alegia, XIII. mendetik, Nafarroako erresuma frantses dinastia biren eskuetan egon zen, Xanpaina familiarenean hasieran, Foix familiarenean gero, tarte labur batez, Frantziako eta Gaztelako erregeen artean partekatuta egonda. Hori zen euskal Estatua? Izan ere, 1512ko konkistaren ostean euskal Estatu “askearekin” zer gertatu zen ikustea baino ez daukagu, monarkiak zer ekarri zuen argi ikusteko: 1589an, konkista ospetsuaren 77 urte ondoren, Nafarroako erregeak Frantziako errege bihurtzea onartu zuen, ezkontza bitartez, horretarako katoliko bihurtuz, eta hurrengo mendean haren ondorengoak koroa biak bat egitea erabaki. Beharbada, Gaztelak Nafarroa konkistatu ez balu, egun frantsesak lirateke nafar guztiak, “euren” erregeari esker. Eta ez da harritzekoa, “nafar” errege horien jatorriari erreparatuta. Azken finean, frantses jatorrikoak ziren, ezta?

Bestetik, gogoratu behar da erresumaren “galera” Nafarroako monarkiaren abarotan loditutako handikien arteko norgehiagokak bultzatu edo erraztu zuela, neurri handi batean. Herrien interesekin zerikusirik ez zeukaten agramondarren eta beamondarren arteko liskarrek zabaldu zizkioten ateak konkistari. Euskal Estatuan, Euskal monarkian, boterea eskuratzeko lehiak, azpijokoak eta ustelkeriak beste edozein monarkia zein Estatutan zeuden eta dauden berberak ziren. Eusko labelak ez zituen ez herrikoiago, ez duinago, ez zintzoago, ez demokratikoago, ez eskuzabalago bihurtu.

Eta hainbat ezkertiar historia horri begira jartzen dira euskal Estatua aldarrikatzeko, monarkia bat goraipatzeko. Haiek ere, handikien, oligarkien, tiranoen erabakiei begira jartzen dira, haien arabera irakurtzen dute herrien historia. Horrek azaltzen du kanpotik ekarritako beste diktadura mota bat ere, alderdi politikoen eta legebiltzarren bidezkoa, ontzat ematea.

Euskal Herriek, ordea, beste historia bati begiratu behar liokete, jauntxoek, eliteek, apaizek, nobleek eta burgesek idatzi nahi izan ez duten historiari, ahal izan duten neurrian ezabatu eta ahaztarazi nahi izan duten behekoen historiari. Herrien historiari, alegia, herri horietan, sarean, borondatez eta horizontalki antolatutako herri burujabeetan baino ez dagoelako benetako independentzia baterako edo, zehatzagoak izateko, hautazko interdependentzia baterako giltza. Estatu guztiek, frantses, gaztelar, espainol zein euskal estatu izan, herrien askatasuna, autoantolakuntza, auzolana eta jabetza komunala suntsitzeko baino ez dute lan egin, euren sorreratik beretik. Monarkia zale berriek, Estatu apologista berriek, ezkertiar izatea zer den aztertu behar lukete. Pentsatu behar lukete, euskal Estatua aldarrikatzen dutenean, Estatuak dakarren guztia, hots, euskal armada, euskal atzerritartasun legeak, euskal polizia, euskal kartzelak, euskal errepresioa, euskal kapitalismoa… ere eskatzen dituzten. Tirania monarkiko bat zuritzeko prest daudela ikusita, beldur naiz benetan hori dena zuritzeko prest ez ote dauden, aurretik “euskal” ipinita autoritarismoa ere eder eta desiragarri bihurtuta.

Aurtengo mendeurrenetan zerbait aldarrikatu behar badugu, Estatu ororen desagerpena eta herrien burujabetasuna aldarrika ditzagun, eta bidea egin Euskal Herriek banakako zein taldeko askatasuna eskura dezaten. Izenda ditzagun Estatuak, monarkiak eta konstituzioak oro herrien etsai, herrien azpiratzaile. Udalbiltza, esaterako, eredu interesgarria izan zitekeen, alderdi interesetatik kanpo antolatutako benetako herri-batzarren koordinazio erakundea izan balitz, demokrazia zuzenaren isla, burujabetza de facto baten bidean, baina tamalez, horretatik oso urrun geratu zen, botere borrokaren baitako beste eszenatoki bat bihurtuz. Behetik gorako ereduen lurperatzaile izan diren goitik beherako sistemak aldarrikatzeak ez dio askatasunari mesede handirik egingo.

Libertariook erantzukizun historikoa dugu, Estatu ororen aurrean, benetako herrigintza bultzatzeko, eta urte egokian gaude horretan buru-belarri jarduteko. Jose Mari Esparzak bere liburuan erakutsi digunez, historian Euskal Herriak jaso dituzten hainbat mapa egon dira, hainbat politika eta administrazio ikuspegi eta interes jaso dituztenak. Bada garaia goikoen eta garaileen erabakietatik harago, euskal herriek, euskal herritarrek, egun gure herrietan bizi diren biztanle guztiek borondatez, burujabetasunez, askatasunez, behetik eratutako mapa marraztu dezaten.

(Castellano)